La “izquierda” se vende como franquicia en Bacalar

La mayor parte de la gente quiere que cambien las formas de hacer política en México. Por esa razón abrazaron lo que se llamó la cuarta transformación del sistema político mexicano y apoyaron a MORENA y al presidente Andrés Manuel López Obrador.

No es ningún secreto que un buen número de políticos corruptos que habían vivido toda su vida del presupuesto, normalmente afiliados al Revolucionario Institucional, intentaron brincar al nuevo partido hegemónico. Ello ha sido denunciado con dolor hasta por Porfirio Muñoz Ledo. Es el caso de Juan Manuel Herrera, dos veces diputado priista, y de su compañera Trinidad Guillén; así como de varios operadores de medio pelo, que actualmente manejan las páginas de face “Morenistas Bacalar”, “Obradoristas Bacalar”, y una serie de perfiles falsos, muy agresivos, que “combaten” en primera línea de fuego; faltando al respeto, y que esta última semana, han utilizado su supuesto anonimato para incurrir en acoso y en situaciones de clara violencia de género en contra de la presidenta del Partido Verde en Bacalar, Tania Casa Madrid Alfaro.

Dicen que los “conversos” son los más fanáticos. Estos priistas de toda la vida, son conversos clásicos, que ahora buscan con pasión y desenfreno recuperar su “hueso”, y que muerden al aire porque la gente no tiene buena imagen de la candidata seleccionada por el PT Trinidad Guillén; y porque la presidenta del Partido Verde ha señalado que quiere ser congruente con la cuarta transformación y que no va a apoyar ni a la corrupción ni a los corruptos.

Al estar reportando continuamente eventos de campaña de Trinidad Guillén y convertirse en sus voceros, pudieran ser incluidas estas páginas tanto en la contabilización de los gastos de campaña de la candidata; como ser denunciadas por incurrir en prácticas deshonestas penadas por la reglamentación electoral, e incluso por tribunales ordinarios.

¿Quién es Trinidad Guillén y por qué es la candidata de la coalición “Juntos Haremos Historia”? 

Siempre ha estado ligada a los intereses del ejido “Aaron Merino Fernández”, del cual Juan Manuel Herrera, es uno de los líderes históricos. Ha sido regidora de Othón P. Blanco por el PRI, y de Bacalar por el partido evangélico de extrema derecha, Encuentro Social. Ligada a la organización sindical priista CNC, colaboró con Juan Manuel Herrera en la SAGARPA. Finalmente fue la delegada del gobierno de Roberto Borge Angulo en Bacalar, justo en la época en que el Chepe era presidente municipal (actualmente está buscando de nueva cuenta la presidencia por la coalición integrada por PAN-PRI-PRD-CONFIANZA).

Juan Manuel Herrera, igual que Hernán Villatoro, histórico líder del Partido del Trabajo, fueron incluidos en el muro de la vergüenza ciudadana en el año 2016, al aprobar la ley de impunidad impulsada por Roberto Borge Angulo.

En la coalición Juntos Haremos Historia se llegó al acuerdo, que basado en los resultados de los liderazgos históricos del PT en Bacalar; fuera este partido el que liderara la coalición en este municipio. Paradójicamente, los rivales de los antiguos petistas se quedaron con la franquicia.

La regia Patricia Casados Pajín, que vino a sustituir al corrupto Villatoro como delegada del PT en Quintana Roo, no sólo no limpió la mala imagen dejada por su predecesor, sino que se aplicó en sacar beneficio económico de su encomienda, como señalamos en una columna firmada el 17 de enero del 2021 https://encuadrepolitico.com/2021/01/17/juan-manuel-herrera-compro-la-candidatura-del-pt-en-bacalar/. Ahora se dedica a posar orgullosa y cínica entre los liderazgos políticos locales, cómo si su actitud, gracias el halo de purificación de la 4T, no mereciera la reprobación de personas honradas. Ciertamente las acciones de este tipo de personas tienen consecuencias sobre la gobernabilidad y sobre la imagen que los ciudadanos tenemos de los políticos. Un día se irá, como se marchó de Monterrey o de San Luis Potosí, y seguirá su camino (por lo menos mientras el regio Alberto Anaya siga siendo el líder del Partido del Trabajo); pero mientras permanezca en el rumbo seguirá haciendo sus desmanes, y las posiciones petistas estarán en venta (si tiene dinero y quiere ser político ni lo dude… con ella hay un espacio para usted…).

Al final, una posición de izquierda quedó en las manos de uno de los grupos económicos más corruptos del sur de Quintana Roo. En “Encuadre Político” desde el mes de junio del 2017, hemos ido explicando en siete entregas del Bacalargate la vida y milagros de estos personajes https://encuadrepolitico.com/2017/06/30/ejidatarios-de-bacalar-acusan-de-fraude-a-candidatos-de-morena-bacalargate-i/

Entre otras cosas se señaló en la primera entrega:

En el año 2011 un grupo de ejidatarios interpuso un juicio de amparo ante el tribunal agrario, con número TUA 44-402/2011, para solicitar que se revocara el acta de Asamblea del año 2008. La venta de un lote de 8 mil 187 m2, el 24 de mayo de 2010 a Erasmo Barrera Guerrero por un precio de 565 mil 600 pesos, desató la inconformidad, ya que ese dinero, se señala en la demanda de 2013, no se reportó como ingreso a las arcas ejidales. El 15 de junio del año 2011 tuvo lugar la primera audiencia del citado juicio agrario.

Curiosamente, un mes después, el día 13 de julio Juan Manuel Herrera y Maria Trinidad Guillén Núñez, registraron ante la notaria Dolores de las Mercedes Rivera Aguilar, sendos contratos de compraventa con el ejido, representado por Edmundo Gómez Trejo y Román Guzmán González. Juan Manuel Herrera adquirió 26 lotes, que sumaban entre todos 221 mil 064 m2, pagando por todos ellos la cantidad de 527 mil 200 pesos. Maria Trinidad Guillén adquirió cinco lotes con una extensión total de 44 mil 312 m2, pagando por ellos 108 mil 400 pesos. Poco tiempo después, el día 11 de septiembre se producía el “relevo” de las autoridades del Ejido, entrando el propio Juan Manuel Herrera como Presidente del Comisariado Ejidal, y Manuel de Jesús Poot Coboj, como Presidente del Comité de Vigilancia.

Según los ejidatarios denunciantes, el dinero de la venta de estos lotes, que nunca fue aprobada en Asamblea, tampoco llegó a las cuentas comunes. Lo más grave, sin embargo, no era este hecho; sino el precio “ridículo”, señalan en la demanda, en la que se vendieron estos terrenos. Mientras que, en 2010, Erasmo Barrera pagó 69.08 pesos por m2; Herrera y Guillén no pagaron más de 2.41 pesos por m2; afectándose con ello severamente el patrimonio de la comunidad ejidal.

La política esta secuestrada por las elites. La cuarta transformación representó una esperanza para muchas personas, que soñaron con la posibilidad de un cambio en la forma de hacer política. En Bacalar ello, de momento, se ha frustrado, porque la derecha tradicional se ha instalado en las posiciones que deberían defender los intereses ciudadanos.

¿Qué pasará el 6 de junio en Bacalar? Ciertamente no me atrevo a hacer un pronóstico, porque no tengo acceso a encuestas confiables. A finales del 2020 el Chepe, para mi sorpresa, estaba muy bien situado, y Trinidad Guillén ni siquiera existía. Eso sí lo puedo determinar porque confío en las encuestas a las que tuve acceso

La selección de los candidatos es desafortunada; ni uno, ni la otra garantizan un gobierno comprometido con la ciudadanía, sino todo lo contrario. Mi pronóstico es que se va a presentar una abstención muy elevada. Los dos candidatos son rechazados, tanto en la cabecera, como en las comunidades.

Trinidad Guillén y Patricia Casados están apostando al arrastre AMLO, especialmente en comunidades en las que hay muchas personas con aspiraciones de cambio y pocos conocimientos de política; sin embargo, la candidata es muy conocida, y no se encuentra bien valorada. La falta de instrucción, no significa falta de inteligencia. Sin embargo, la necesidad, que sí está apretando, moviliza personas.

Si las afiliaciones petistas de las que presumió Herrera antes del inicio de la campaña fueran reales, no tendrían problemas en ganar la elección. Sin embargo, no lo son, y una muestra de ello es el escaso número de personas que acompañan los eventos de campaña de Juntos Haremos Historia (el Chepe tampoco está moviendo gente).

Otra gran mentira electoral, son los perfiles falsos que están interactuando en redes. Ni Trinidad Guillén, ni Chepe tenían estas redes; sin embargo, algunos morenistas aspiracionistas, que provienen del PRI, en donde aprendieron el juego sucio, se han sumado a la campaña de Trini. De la misma forma que no fueron útiles a Roberto Borge, no creo que tengan mayor efecto que entretenernos con sus chismes de lavaderos. En ese sentido las estructuras y el trabajo de tierra sigue siendo fundamental en Bacalar.

En esta campaña de mentiras y simulaciones, no me atrevo a lanzar un pronóstico. Toca esperar, sin visualizar un futuro promisorio para el municipio.

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